Experiencias en innovación social

Marzo 5, 2008

Experiencias en innovación social

El proyecto Experiencias en Innovación Social, es una iniciativa de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) con el apoyo de la Fundación W.K. Kellogg. Su objetivo es identificar, analizar, reconocer y promover la réplica creativa de iniciativas que trabajan para el bien común y la inclusión de comunidades o grupos menos favorecidos, generando condiciones para la participación ciudadana.

El concurso, realizado anualmente desde 2004, es el medio privilegiado para llegar a conocer los proyectos más innovadores que se realizan en Latinoamérica y el Caribe. En los tres ciclos se han recibido más de 3,500 iniciativas, provenientes de casi todos los países de la región.

Cada una de las experiencias presentadas es analizada y evaluada en profundidad por el equipo del proyecto en la CEPAL con el apoyo de expertos externos, incluyendo una visita en el terreno a los proyectos semifinalistas.

En la última etapa de cada ciclo un máximo de 20 proyectos son seleccionados para participar como finalistas en la Feria de la Innovación, donde presentan sus iniciativas. Actualmente el primer premio es de US$ 30,000, el segundo de US$ 20,000, el tercero de US$ 15,000, y el cuarto y el quinto de US$ 10,000 y US$ 5,000, respectivamente. Los otros finalistas reciben menciones de honor. La labor de todos es difundida en América Latina y el Caribe.

¿Pero, qué es la innovación social? El proyecto de CEPAL y Fundación Kellogg define la innovación social como nuevos procesos, prácticas, métodos o sistemas para llevar a cabo tareas tradicionales o nuevas acciones, siempre con la activa participación de la comunidad y los beneficiarios. Esta participación asegura que las personas se convierten en protagonistas de su propio desarrollo, con lo cual se fortalece el ejercicio de la ciudadanía, se logran reducciones en los costos, e incrementos en la cobertura. Además la innovación debe ser sostenible en el tiempo y replicable en otros lugares.

En la mayoría de los casos la innovación se encuentra en los procesos. Por ejemplo, un proyecto que trabaja con juventud en riesgo no es novedoso en sí mismo. Pero sí lo es si modifica el paternalismo tradicional con que este tema se aborda por un protagonismo de los jóvenes. Los proyectos seleccionados por el concurso involucran activamente a los jóvenes, les entregan herramientas para la toma de decisiones, y les ofrecen oportunidades reales de inserción en la sociedad.

El área de juventud, con más de mil proyectos y un 30% de todas las postulaciones recibidas en los tres ciclos del concurso, ha sido la más concurrida de las ocho categorías establecidas para competir (salud, educación, nutrición, generación de ingresos, responsabilidad social empresarial, voluntariado, generación de ingresos, desarrollo rural/agrícola). Entre los 48 finalistas de los tres ciclos se cuentan 9 experiencias en el área de juventud.

A continuación se presentan, en detalle, dos proyectos ganadores en el primer y segundo ciclo respectivamente: “Prevención del fenómeno droga y mara en áreas marginales urbano y rurales” de la Asociación Grupo Ceiba de Guatemala, ganador del tercer lugar en 2005, y, “Sistema de Sostén para Adolescentes Tutelados” de la Procuraduría General de la Provincia de Buenos Aires, Argentina, ganador del segundo lugar en 2006. Los restantes proyectos finalistas en el área de juventud aparecen en forma resumida y con información de contacto en la tabla al final.

A pesar de que se desarrollan en contextos y con modelos muy distintos, los dos constituyen ejemplos concretos de inclusión social de jóvenes en riesgo a través de la educación, la capacitación y la inserción laboral. Ambos construyen oportunidades reales con los y las jóvenes para salir del círculo vicioso de la violencia y marginación, partiendo de un enfoque participativo que los convierte en actores responsables de la construcción de su proyecto de vida.

Guatemala: Prevención del fenómeno droga y mara en áreas marginales urbano y rurales

Sin duda, las maras o pandillas juveniles constituyen uno de los problemas sociales más complejos y dramáticos que sufren las regiones pos-conflicto armado, sobre todo en Centroamérica. Es un fenómeno íntimamente relacionado con la migración, el desarraigo social, la desintegración familiar, la segregación territorial en las grandes urbes y la falta de oportunidades para los niños y jóvenes marginales.

Se estima que solamente en Guatemala existen alrededor de 345 pandillas que suman 14,000 integrantes, siendo las más protagónicas la Mara Salvatrucha (MS) y Barrio 18. Las actividades ilícitas y violentas asociadas a las pandillas (robos, asaltos, narcotráfico, sicariato, rivalidades territoriales) generalmente se desarrollan de acuerdo a una estructura y códigos comunes que todos los miembros deben respetar. Una vez ingresado formalmente (y el ritual de incorporación formal, muchas veces implica que el nuevo integrante lleve acabo un asesinato), dejar la mara es difícil y peligroso.

En este contexto, el proyecto desarrollado por la Asociación Grupo Ceiba surge en 1989 en la Colonia El Limón, un barrio marginal de la Ciudad de Guatemala con presencia de miembros de pandillas y alta incidencia de tráfico y consumo de drogas.

Las actividades que el Grupo Ceiba desarrolla para prevenir la violencia juvenil y disminuir el daño social ocasionado por los fenómenos de droga y mara, así como para combatir la exclusión socioeconómica en niñez y juventud en riesgo, se pueden dividir en tres grandes áreas: (1) el Acompañamiento y la Universidad en la Calle, (2) la Educación Formal Alternativa, y (3) la Empresa Educativa. Casi todas las actividades de Ceiba son realizadas por residentes de los barrios afectados por las maras y la violencia, conocedores de las dinámicas y necesidades de sus comunidades.

El Acompañamiento en la Calle incluye actividades recreativas, deportivas y artísticas que sirven sobre todo el propósito de acercarse a los jóvenes en riesgo en el espacio donde ellos permanecen buena parte del tiempo. Parte de acciones de sus propios pares, líderes jóvenes de las comunidades, que luego convergen en procesos de formación como jornadas de educación ambiental, campañas de concientización, talleres, y terapias grupales con el apoyo de profesionales del Grupo Ceiba. Dentro de este marco se tratan temas de especial interés de los jóvenes, problemas de drogas y pertenencia a las pandillas, así como las situaciones familiares o personales que los afectan.

La Universidad en la Calle tiene como objetivo investigar y sistematizar la cotidianidad de la comunidad y la socialización de la experiencia del Grupo Ceiba. Se realiza a través de bibliotecas, centros de documentación, reuniones con los jóvenes y la comunidad, así como de la información que se recoge en el acompañamiento en la calle. Niños, niñas y adultos de la comunidad tienen acceso a la biblioteca de Ceiba, a Internet, o simplemente a pasar un rato grato de lectura, sin necesidad de pertenecer directamente a las actividades del Grupo. Esta modalidad además brinda oportunidades de “alfabetización” digital a sectores de la población excluidos de la sociedad de la información.

El programa de educación formal alternativa, atiende a la población que ha sido excluida del sistema de educación formal. Los jóvenes y niños de 2 a 20 años tienen la opción de reincorporarse al proceso educativo que cubre los niveles de pre-primaria, primaria acelerada, básico y formación tecnológica. Este proceso de enseñanza-aprendizaje se lleva acabo en aulas con mediadores encargados de orientar el proceso de enseñanza que pone especial énfasis en el uso de la tecnología computacional y el Internet. No se discrimina a nadie por su pasado o su presente, pero sí se exige el compromiso de abandonar las drogas y las pandillas para poder hacer parte de este grupo de jóvenes que quieren reconstruir sus vidas.

El modelo de primaria acelerada que permite la conclusión de este nivel educacional en un menor tiempo, es particularmente interesante. Desarrolla una pedagogía que motiva el aprendizaje en edades en las cuales es difícil interesar a los estudiantes en temas tan básicos como los que se estudian en este nivel.

Este proceso, que logró la aprobación oficial por parte del Ministerio de Educación Nacional, utiliza mediadores de estratos socioeconómicos similares a los jóvenes estudiantes. Es una propuesta pedagógica que atiende las características de exclusión social y económica que estos jóvenes han enfrentado, entregándoles la “llave maestra” para salir de la pobreza y la exclusión: el reingreso a la educación.

En todos los niveles de educación los niños, niñas y jóvenes que participan y desarrollan procesos de autoaprendizaje a través de vivencias generadoras. No se les entregan las cosas, sino que se construyen conjuntamente.

La Empresa Educativa parte de la promoción de talleres de capacitación técnica, tecnológica y empresarial, para jóvenes entre los 15 y 24 años de edad, en los cuales se desarrollan destrezas y habilidades destinadas a la producción, la microempresa y la adquisición de empleo.

La propuesta está compuesta por períodos de formación técnica (diseño gráfico, diseño de páginas WEB, seguridad y mantenimiento informático), humana (crianza con cariño, construcción o reconstrucción de la autoestima, ética civil y participación ciudadana), y empresarial (legislación comercial, planes de negocio, cooperativismo, etc.). En el mismo espacio se promueve la organización de los capacitados en equipos cooperativos para que inicien y mantengan propuestas productivas. Actualmente cuentan con programas de panadería, herrería, cocina industrial, e informática entre otros.

Hasta la fecha Ceiba ha atendido a más de 50,000 jóvenes en Guatemala recuperándolos de las maras o previniendo que entren en ellas. En todos los programas de educación y formación ha logrado una tasa de deserción y repitencia inferior al 1%.

Una de las principales innovaciones de este proyecto es su estilo de gestión gestiona, que se caracteriza por la activa participación de la comunidad y los propios beneficiarios en todas sus etapas y actividades que adelanta.

Es un modelo que rompe definitivamente con los esquemas asistencialistas de atención a la juventud en los cuales los adultos, en general de contextos sociales y económicos muy distantes a las de los jóvenes que atienden, indican a éstos lo que deben hacer y cómo hacerlo.

Ver más de este proyecto…

Argentina: Sistema de Sostén para adolescentes tutelados

Según información de Save the Children, hay más de 8 millones de niñas, niños y adolescentes en el mundo que viven fuera sus hogares en instituciones residenciales. Además, más de un millón se encuentra privado de libertad en el mundo por conflictos con la ley. En Argentina, se contaron 8,601 casos de privación de libertad por protección y 1,822 casos por conflicto con la ley penal en el año 2004, según datos de UNICEF.

Las violaciones de los derechos de estos grupos de edad en los centros de internación han sido ampliamente documentadas. Su situación muchas veces se caracteriza por una falta de acceso a la atención médica y psicológica adecuada, la educación, y las oportunidades de rehabilitación e reintegración. Además, son expuestos a nuevas experiencias de violencia por parte de las autoridades de los centros de internación o residencia o de sus compañeros mayores.

La reflexión crítica sobre la tutela de la niñez abandonada o en situación de vulnerabilidad social que pretende protegerlos a través de la institucionalización, dio lugar al diseño del “Sistema de Sostén para Adolescentes Tutelados”. El modelo desarrollado por el sistema judicial de la Provincia de Buenos Aires (Procuración General), atiende a jóvenes víctimas o infractores de la ley, sin internación, logrando niveles de reincidencia significativamente inferiores a los que presenta el modelo con internación.

Desde su inicio, en 1989, hasta diciembre de 2006, han pasado 1,190 jóvenes por el programa –70% mujeres y 30% hombres – con tan solo 4 casos de reincidencia. En junio de 2007, el programa tenía 185 jóvenes becarios en proceso de integración. Dado que gran parte de éstos eran madres o padres adolescentes, el programa también atendió a 55 hijas e hijos, con el propósito de evitar, desde temprana edad, que estos repitan las experiencias negativas de sus padres.

Con el fin de lograr una verdadera reinserción social, el Sistema de Sostén los recibe después de un cauteloso proceso de evaluación de cada caso y cada joven en particular y un serio compromiso de cambio por parte de ellos. Luego de este proceso, les asigna una beca con la cual se deben sostener y un acompañante que trabaja con el o la joven en el desarrollo de su proyecto de vida. El becario/a, su acompañante y el representante del Sistema de Sostén, firman un “Convenio de Responsabilidad”, que establece las obligaciones y derechos de las partes y la posibilidad de dejar sin efecto el Convenio ante el incumplimiento de cualquiera de las cláusulas por alguna de ellas.

El proyecto piloto, iniciado en 1989, se institucionalizó jurídicamente en 1996, con la sanción de la Ley 11.852 de la Provincia de Buenos Aires y opera desde la Procuración General. Se trata de una iniciativa exitosa e innovadora en tanto convierte a jóvenes privados de sus derechos, en ciudadanos con conocimiento y ejercicio tanto de éstos como de sus deberes. En este sentido, rompió con el concepto de apropiación e institucionalización del viejo sistema tutelar.

Para que los jóvenes puedan vivir bajo su propia responsabilidad la beca es una herramienta clave, especialmente porque la mayoría de ellos proviene de hogares que no les brindaron afecto ni apoyo económico. En muchos casos el retorno de estos jóvenes a su hogar incluso los expone al peligro de nuevas agresiones y de reincidencia delictiva. La beca es pagada mensualmente mediante un cheque emitido a nombre del joven, el que retira en las dependencias oficiales de cobro y luego hace efectivo en una institución bancaria. Este sistema de pago ayuda a condicionar la percepción de que el dinero es el resultado de un acuerdo. Por lo tanto, el joven lo percibe en función de lo que él hace: no es un dinero recibido, sino un dinero ganado.

La capacitación en todos sus niveles (primaria, secundaria, superior, universitaria, formación profesional) se considera clave en dos sentidos. Por una parte, asegura la adquisición de habilidades que harán posible el ingreso del/la joven al mercado laboral o generar sus propios recursos y por otra parte, permite construir un compromiso entre el joven y el Sistema, convirtiendo su cumplimiento en la condición para el mantenimiento de la beca. Es el o la joven, apoyado/a por el/la acompañante, quien escoge el camino de formación que quiere emprender.

Uno de los aspectos más innovadores de este proyecto es el “cómo” del acompañamiento. Este apunta a que el joven adquiera la mayor cantidad posible de estrategias de auto valencia, dentro del marco de la ley, a través de la capacitación para facilitar la salida laboral y para ejercer plenamente los derechos y obligaciones de un ciudadano, el uso de los servicios públicos con que su comunidad cuenta en cuanto a salud, vivienda, transporte, educación y la búsqueda de trabajo.

Durante gran parte de la fase piloto, éste era realizado por profesionales de psicología y trabajo social, pero los resultados no fueron los esperados. La desconfianza, sumada al descrédito de estas profesiones que tradicionalmente habían intervenido en la vida del joven y no le habían resuelto sus problemas, impedía un mayor acercamiento.

Es así como se analizó la posibilidad de un vínculo entre participante y acompañante diferente al apoyo tradicional del sistema judicial. En lugar de trabajar sobre el adolescente, se trabajaría con el adolescente y el rol de acompañante sería asumido por personas ajenas a las profesiones tradicionalmente presentes en la vida de los adolescentes (psicólogos, trabajadores sociales, abogados, médicos).

La figura del acompañante debe permanecer estable ante los cambios constantes de los adolescentes, trabajar con la suficiente amplitud para adaptarse y cambiar estrategias, con el mismo becario o de un joven a otro, y tener una respuesta firme en momentos cargados de sentimientos contrapuestos. Se requiere de un adulto comprometido, estable, y tranquilizante. Para introducir una diferencia de edad mínima con los becarios, los acompañantes deben tener más de 25 años.

Aparte de este criterio, el proceso de selección se fija más en características personales que en requerimientos formales: la predisposición a escuchar desde una perspectiva abierta y lo más objetiva posible, la capacidad de percibir, más allá del discurso explícito, situaciones a las cuales la persona no haga referencia directa, la capacidad de análisis reflexivo y de resolución rápida y eficaz de situaciones complejas e imprevistas.

Por lo tanto, la formación profesional de los acompañantes es muy diversa: maestra jardinera, estudios incompletos de historia, de educación física, de biología, profesora de flamenco, técnica en orientación familiar, psicóloga social, persona con secundaria completa y capacitación en violencia familiar, licenciada en comunicación social, psicopedagoga, profesor de educación física. Más que una homogeneidad profesional, los acompañantes tienen aptitudes personales definidas que les permiten desarrollar ese rol.

El acompañamiento de un joven por el Sistema de Sostén vale aproximadamente US$ 190 mensuales. Comparando este costo unitario con el de un menor internado en un Instituto (aprox. US$ 812), resulta evidente que el sistema de externación incluso presenta una ventaja económica. Si se consideran además los resultados en términos de reinserción social y laboral, y la tasa casi nula de reincidencia en el delito (tan sólo 4 casos entre los casi 1,200 jóvenes atendidos), el Sistema de Sostén destaca como una iniciativa que no sólo evita futuros costos al Estado provincial, sino también acompaña exitosamente a los jóvenes en un proceso de recuperación de autonomía, responsabilidad y ejercicio de sus derechos, en fin, en la reconstitución de su ciudadanía.

En cuanto a logros educativos, laborales e interpersonales de los jóvenes egresados, el último muestreo, realizado en octubre del 2006 entre 167 ex-becarios del Sistema de Sostén, dio resultados alentadores: la gran mayoría de los jóvenes ha retomado exitosamente sus estudios, ha encontrado trabajo y ha logrado a establecer vínculos afectivos.

Estos logros han sido posibles gracias al desarrollo de una metodología innovadora que se fue adaptando durante el proceso: desde el diseño hasta la ejecución se trabaja con un equipo interdisciplinario para analizar el problema desde diversos ángulos y buscar una solución integral.

La original concepción del proyecto pone en tela de juicio los supuestos y la visión del sistema judicial sobre los derechos y responsabilidades de los adolescentes y rompe con el esquema convencional para su tratamiento. Percibir al joven como sujeto capaz, apoyarlo en la toma de decisiones sin tomarlas por él, abrirle los caminos hacia la autonomía y la capacitación, en fin, convertirlo en anfitrión de su (re)inserción social, constituye el eje central del programa tanto en los casos en que los jóvenes han sido víctimas de delitos (asistenciales) como en aquellos de transgresores de la ley (penales).

De esta manera rompe definitivamente con la idea de que el trabajo con adolescentes tutelados es asistirlos con algún trabajo precario y/o una ayuda económica de subsistencia. La estrategia, en cambio, es aportarle preguntas y herramientas para que las responda según su particularidad, y no ofrecerle soluciones que por bien intencionadas, no dejan de resultar foráneas a su experiencia.

Ver más de este proyecto…

Juventudes innovando: ¿Qué nos enseñan estas experiencias?

Los proyectos aquí presentados se han embarcado exitosamente en la difícil tarea de lograr cambios en las vidas de los y las jóvenes que han vivido traumáticos procesos de exclusión social. ¿Qué es lo que podemos aprender de sus experiencias?

Un primer aprendizaje es que esta tarea requiere respuestas integrales que desarrollan tanto las oportunidades socio-económicas como el desarrollo afectivo. Esto se logra a través de un trabajo individualizado que toma en cuenta la subjetividad y la historia de vida de cada joven y que apunta a una inserción plena en la sociedad.

Como un segundo aspecto destaca la necesidad de construir lazos de confianza. En este sentido, los proyectos de Guatemala y Argentina nos presentan dos soluciones viables: la primera a través del trabajo entre pares, la segunda a través de un referente adulto diferente al que tradicionalmente interviene en la vida del joven.

También se observa que los cambios sostenibles sólo se logran con una alta participación y una actitud proactiva de los mismos jóvenes. Es imperioso que el o la joven encuentre y escoja el camino con el que se identifica. No hay recetas generales. Los agentes externos que trabajan con los jóvenes no saben lo que es lo mejor para ellos, pero sí pueden equiparlos de herramientas y apoyarlos en su búsqueda.

Otro factor importante se refiere al funcionamiento y gestión de los proyectos que trabajan con jóvenes: ambas experiencias tienen una alta flexibilidad y capacidad de adaptación en su enfoque. No tener miedo al cambio, construir el proyecto al andar y adaptarlo a nuevas realidades cuando sea necesario, es un elemento clave de su éxito.

Finalmente, el trabajo en red y la articulación con programas y servicios públicos ya existentes para los jóvenes aumenta el potencial de impacto sin duplicar recursos. Involucrar al sector público, a las familias – cuando es posible- y a las comunidades construye una red de apoyo sólida más allá del proyecto específico.

Se invita a tod@s a conocer más detalles sobre los proyectos en nuestro sitio web

2 Responses to “Experiencias en innovación social”

  1. independienteson Abril 1st, 2008 3:46 pm

    Avance en Educación y Situación de la Mujer y la Niña en A.L….

    Si no puede ver este mensaje correctamente, click aqui

    Marzo 2008 Portal: RISALC | Participar

    Documentos | Publicaciones

     
    Tributación, seguridad y cohesión social en Brasil. CEPALSerie políticas sociales. Texto …

  2. asheon Agosto 31st, 2008 5:02 pm

    creo que esta bien lo de la prevencion de drogas yo soy de argentina y creo que eso tendrian que hacer en mi pais